Respaldamos cada equipo que entregamos. Aquí está, en palabras claras, qué cubrimos y qué no — para que sepas exactamente a qué atenerte antes de comprar.
Antes de entregarte el equipo comprobamos que la batería cargue y que la laptop encienda y trabaje sin estar conectada. Eso te lo garantizamos el día de la entrega. Lo que no cubre la garantía es cuánto dura la carga ni cómo se comporta esa batería con el paso de las semanas.
Porque una batería no es una pieza que se daña: es una pieza que se gasta. Es lo mismo que las llantas de un carro o el tóner de una impresora. Nadie reclama garantía porque las llantas se desgastaron a los 20.000 km — se desgastan porque para eso están.
Por dentro, una batería es química. Cada vez que la cargas y la descargas, se cumple un ciclo, y toda batería viene con un número limitado de ciclos de fábrica. Esos ciclos se van consumiendo aunque la laptop esté guardada sin usar: el simple paso del tiempo también la envejece.
Estos equipos son seminuevos. Eso significa que parte de esa vida útil ya se consumió con su dueño anterior, y no existe forma de devolvérsela. Podemos medirla y decirte cómo está hoy, pero no podemos prometerte lo que hará mañana.
La misma laptop puede durar cinco horas escribiendo en Word con el brillo bajo, y hora y media con veinte pestañas de Chrome, YouTube y el brillo al máximo. Por eso nadie serio puede prometerte un número de horas: depende de tu uso.
Cada equipo lleva un sello en la tapa inferior. Si ese sello está roto, alterado, despegado o ausente, la garantía termina de forma automática, sin excepción.
No es un capricho: el sello es la única forma que tenemos de saber que nadie abrió el equipo. Si alguien más lo destapó, ya no podemos distinguir un defecto de fábrica de un daño causado adentro.
Toca cada situación para ver la respuesta.
No entra en garantía. Es el desgaste normal de una pieza consumible, no una falla. Si quieres recuperar autonomía, escríbenos y te cotizamos una batería nueva para tu modelo.
Sí puede entrar. Tráela con tu comprobante de venta y el sello intacto. Nuestra revisión técnica determina si es un defecto de fabricación preexistente; si lo confirmamos, reparamos o reemplazamos el componente.
No entra en garantía. Un golpe es una causa externa. Aun así, tráela: te hacemos el diagnóstico y te pasamos el presupuesto de la reparación.
No entra en garantía. El equipo se entrega con el sistema funcionando; lo que pase después con el software depende del uso. Podemos ayudarte con el mantenimiento como un servicio aparte.
La garantía se pierde desde el momento en que se rompe el sello, aunque la intención haya sido buena. Si necesitas mantenimiento interno, hazlo con nosotros y el sello se conserva.
Sin comprobante de venta no podemos atender la garantía. Escríbenos igual: si la compra está en nuestro sistema, revisamos si podemos identificarla con tus datos.
El diagnóstico técnico de Laptops y Tecnología determina si una falla corresponde a un defecto de fabricación cubierto, y su decisión es definitiva. Todo daño que presente indicios de golpe, mal uso, manipulación, líquido o sobrecarga eléctrica no se considera defecto de fabricación, aunque se reporte como tal.
El equipo se entrega con el sistema operativo funcionando. La garantía no cubre el sistema operativo, su activación, controladores, actualizaciones, programas, virus, contraseñas, reinstalaciones ni configuraciones posteriores a la entrega. El respaldo y cuidado de tu información es responsabilidad tuya.
Escríbenos por WhatsApp antes de comprar. Preferimos explicártelo con tiempo que resolver un malentendido después.